Cómo mantener en forma su mente

Existen diversos medios para evitar que la inteligencia se altere, entre ellos:

La lectura. Conviene permanecer curiosos de todas las cosas, informarse continuamente leyendo diarios, revistas, libros, …

Las lenguas extranjeras. Ya sea aprendiendo o reaprendiendo lenguas extranjeras, se mantienen despiertas las posibilidades de aprendizaje, y repasando cada día lo aprendido, se asegura una mejor conservación de los recuerdos.

Los juegos (juegos de cartas, damas, ajedrez, bolos, …). Hacen pasar agradablemente el tiempo, conservan las relaciones con los demás, estimulan ciertas funciones mentales (deducción, perspectiva, …) y se conserva el espíritu de superación y competición.

Los crucigramas. Constituyen un excelente ejercicio para las personas que dicen tener dificultad en dar con las palabras y además ayudan a luchar contra el empobrecimiento del vocabulario.

Las artes. Tocar un instrumento, pintar, dibujar, cerámica, bordado, … aportan imágenes de belleza, enriquecen el sentido de los matices, fomentan la imaginación y la creatividad.

La música. Tarareando una melodía se avivan los sentimientos, y las vibraciones interiores que acompañan dotan de nueva vitalidad al organismo.

El bricolaje. Maquetas, ebanistería, … estas actividades permiten experimentar la alegría de crear y luchar contra el anquilosamiento de manos y músculos.

Practicar ciertos deportes o asistir espectáculos deportivos. El deporte, al igual que los juegos, suelen ser actividades sociales que permiten relacionarse con otras personas, hacer nuevas amistades, afiliarse a un club, … pero siempre hay que tener en cuenta a la hora de practicar un deporte, que éste sea proporcionado a la capacidad del individuo. Decir también que el deporte como espectáculo (boxeo, partidos de fútbol,…) puede no ser aconsejable cuando implica una participación emocional demasiado fuerte, un estado de estrés.

Aprender. Asistir a conferencias, “volver a la escuela”, cocinar por propio gusto, viajar, tomar parte en actividades comunitarias y sociales (montar clubes, participar en movimientos de ayuda mutua como Cruz Roja, ayuda a enfermos,…). Estas actividades ayudan a mantener relaciones con otras personas, a hacer realidad sueños que no pudieron realizarse, sentirse útil, seguir aprendiendo, …

Vivir con un animal favorito. Un gato, un perro, un canario, un pez, … es un compañero al que se puede hablar y que permite luchar contra el aislamiento y la soledad, es también un centro de interés y una finalidad. Esta actividad mantiene despierta toda una zona de la mente: la necesidad de ayudar, de proteger y de cuidar.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*